Ha surgido una nueva devoción a la muerte en la ciudad de México. La muerte es santa dicen sus seguidores. Es justa y agarra parejo a todos. Mejor ser su amigo que enemigo. No se sabe ni donde o como empezó la devoción a la Santa Muerte, pero no queda duda de que su detonación sea reciente y se ha dado principalmente dentro de los barrios bravos rodeando el centro histórico de la ciudad de México. En poco tiempo el culto se ha extendido al resto de la ciudad, donde se encuentran actualmente más de 300 altares callejeros y miles de seguidores.









