
Por esas cosas absurdas pero divertidas de la vida estuve invitado al matrimonio de la hija de una colega italiana de mi esposa acá en Nueva Delhi a finales del mes de abril pasado. Inicialmente estaba un poco reacio a ir a la fiesta porque a duras penas conocía a la colega de mi mujer pero al fin y al cabo la vida se va pasando y últimamente he tenido que participar en más entierros que matrimonios. De tal forma que no lo pensamos mucho, nos vestimos para la ocasión y nos fuimos a la celebración. Debo confesar que la novia estaba preciosa, la fiesta fue entretenida y la comida maravillosa. Un día verdaderamente quimérico, lleno de alegría.




En el mes de julio de este año armé la valija y me fui de mi Roma querida a mi Colombia natal a una boda apoteósica de una sobrina. Volé por París. En...
Hace un par de semanas asistí a un seminario en el Instituto Cervantes de Roma sobre el escritor cartagenero, recientemente fallecido, Germán Espinosa...

