Aurora Boreal

Martes, Oct 23rd

Last updateJue, 18 Oct 2018 11pm

Home > Literatura > Puro Cuento

Puro Cuento

Aquí no te necesitamos

luis_pulido_010Inédito

Todos son hoy día profesores universitarios. Cuando Alberto los conoció eran todavía recién graduados universitarios, unos haciendo sus doctorados, y otros ya lo habían justo terminado. Al mismo tiempo, eran docentes en el departamento de letras, de aquella Universidad que había sido recién inaugurada un poco tiempo después de la caída del muro de Berlín, del fin de la guerra fría y de la reunificación alemana. Él daba clases en ese departamento, había publicado artículos y libros, tenía realizado su doctorado y vivía legalmente en el país.
"¿Eso te dijeron aquella vez?", dijo Charles, un trotamundos haitiano, que vivía en París y estaba en Berlín con una beca para artistas. "En Francia si te lo dicen, no te lo dicen así, tan directamente".

 

Leer más: Aquí no te necesitamos

El ateísmo de los dioses

alexander_prieto_002Los dioses están hechos a imagen y semejanza de quienes los adoran. El dios de los perros, por ejemplo, es un perro fabuloso, más inteligente que todos los perros juntos, e incluso que todos los hombres. Tiene la facultad de estar en millones de lugares a la vez, dentro y fuera de cada perro que existe, y sus ladridos, silencios y jadeos poseen una sabiduría excepcional. El único ser que acaso puede acercársele es la diosa de las pulgas, o por lo menos eso es lo que creen las pulgas. Esta diosa es una pulga extraordinaria, entendida en materias pulgosas, humanas y divinas, y su cuerpo es tan brillante que enceguecería los diminutos ojos de las pulgas que la vieran. No hay hombre, perro o insecticida capaz de matarla. Sus patas fantásticas le permiten dar saltos de planeta en planeta y de galaxia en galaxia para acudir al llamado de los millones de razas de pulgas que habitan el cosmos, ya que, según estiman sus adoratrices, las pulgas son la especie dominante en el universo.

Leer más: El ateísmo de los dioses

El laberinto del libro

consuelo_trivino_020En el sueño ella busca un libro cuyo título y autor no recuerda. Va con mucha prisa por sórdidos callejones. Una luz mortecina la conduce hasta el escaparate de una librería. No sabe el nombre de la ciudad ni el tiempo que lleva en ella, pero se mueve como si la conociera. Traspasa el umbral de la puerta del establecimiento que encuentra silencioso y quieto. Entre anaqueles, estanterías y mesas de exposición, llega al centro donde está la registradora. Inclinada, se encuentra una mujer buscando algo pequeño, un alfiler, un pendiente, o una moneda. Peinada con el cabello recogido, viste trajes de otra época, de sufragista inglesa tal vez. Es tan delgada que se le ven los huesos bajo la fina piel. Ante su insistencia en ser atendida, la mujer se vuelve para mirarla con frialdad. Cuando le pregunta por el libro, sin darle el título ni el nombre del autor, le señala un fondo tenebroso. Allí encuentra un cesto con libros a precio de saldo. Empieza a escarbar desesperada entre guías de viajes y almanaques antiguos. Su vida depende de ese libro sin título, sin el nombre del autor. Debe encontrarlo antes de que despierte. Pero el sueño se interrumpe cuando está a punto de dar con él.

 

Leer más: El laberinto del libro

Aplausos para vos

alejo_080⎯ Para Soranlly ⎯

Inédito


A los veinte minutos de entrar en el estudio ya te habías acostumbrado. Un tipo levantaba ese cartel en que aparecía el letrero "Aplausos" y todos obedecían. Vos hacías lo mismo porque te explicaron, desde el principio, que en eso consistía el asunto: aplaudías y a la salida te pagaban quince euros. Y habías llegado como la mayoría de los que estaban allí; o sea, por la famosa, por la maldita crisis económica. En fin, el caso es que la cita inicial era en la estación de metro Plaza de Castilla. Ya después repartirían la gente de acuerdo con las necesidades de público que tuvieran los diferentes programas; porque se trataba de eso, de salir en televisión. Aclaremos: ni como estrella, ni en calidad de invitado, ni porque te fueran a preguntar nada; faltaría más. Pero por algo se empieza, Filomeno, y vos nunca fuiste un hombre de poca fe.

Leer más: Aplausos para vos

DOS: Voy a comprar cigarrillos; ya vuelvo

guillermo_090Analista senior con amplio y comprobado conocimiento de programación en java se requiere para trabajar en proyecto de magnitud considerable. Al menos cinco años de experiencia comprobada. Disponibilidad inmediata. Salario a convenir de acuerdo con experiencia. Ver mayores detalles en página web e instrucciones para enviar solicitud laboral.
Octavio terminó de beber de un solo sorbo el resto del primer café de la mañana. Prendió su tercer cigarrillo mecánicamente. Se tocó el mentón mientras pensó que primero se afeitaría la barba de varios días y luego entraría en la página web que mencionaba el aviso del periódico. Dio una aspirada profunda y lenta al cigarrillo mientras comentó en voz alta para sí mismo:
¡Carajo, es que ni mandado a hacer a la medida! Ese puesto me calza como anillo al dedo -

Leer más: DOS: Voy a comprar cigarrillos; ya vuelvo

Los amigos invisibles - próxima publicación

Sample image

AURORABOREAL® para los amantes del español.

ISSN 1903-8690  Versión digital.
ISSN 1902-5815   Versión impresa.

Aurora Boreal® es una marca registrada.
Aurora Boreal® no se hace responsable de las opiniones de nuestros colaboradores.

Aurora Boreal® la revista para los amantes del español que hacemos desde Dinamarca.

Aurora Boreal® es la plataforma digital de la Editorial Aurora Boreal®  CVR nr. 37034584