Yolanda Arroyo entrevista a Xavier Válcarcel

Duele ser una de las dos alas de un pájaro, y desconocer tanto la otra ala.

Entrevista a Xavier Valcárcel después de su visita a Cuba

 

Xavier Valcárcel ha estado en Cuba dos veces. Primero en mayo de 2012, invitado al Festival Internacional de la Poesía de La Habana, y más recientemente en febrero 2013 invitado al 3er Encuentro Internacional de Jóvenes Escritores de América Latina y El Caribe en el marco de la Feria Internacional del Libro. De ambas visitas, este joven poeta puertorriqueño de poderoso verbo, atesora recuerdos, momentos sublimes y memorias únicas. Lleno de alborozo contesta mi pregunta de si haber visitado Cuba había llenado sus expectativas. Regocijado me dice: «La experiencia en la isla hermana superó las expectativas que me hice; o las transformó. Por una parte porque Cuba no es un país para hacerse expectativas. La realidad allá transforma no sólo los planes, sino las ópticas y las ficciones. En ese sentido mi experiencia en el Encuentro y en otras actividades de la Feria Internacional del Libro de Cuba fue más que maravillosa».

Acto seguido tomo nota de su experiencia y le cuestiono más.

YAP: ¿Fuiste meramente como poeta, o como gestor cultural?

XV: A diferencia de mi participación en el Festival Internacional de Poesía de La Habana en 2012, esta vez no sólo fui como escritor sino también como co-fundador y como co-editor de Atarraya Cartonera, la única editorial de este tipo en las Antillas hasta el momento. A ello se le suma la emoción de haber sido en esta ocasión, junto con Luis Negrón, uno de los dos puertorriqueños invitados oficialmente al evento. Ello es significativo, porque en nuestra participación tuvimos una responsabilidad digamos ética de representar, exponer y conversar acerca de la actual realidad literaria en Puerto Rico a fin de hacer una radiografía de la más reciente producción en la isla que incluyera nuevas publicaciones, escritores, temáticas y proyectos.

Xavier Válcarcel. (San Juan, 1985) Es artista visual y escritor. Cursa una Maestría en Administración y Gestión Cultural del Programa de Estudios Interdisciplinarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y es co-director de la editorial alternativa Atarraya Cartonera. Su obra ha sido publicada en revistas académicas: Sargaso (2008), y literarias: El Sotano 00931 (2008), Agentes Catáliticos/ Press Start To Play (2008), La Mancha (2012), en la antología de la novísima poesía latinoaméricana: 4M3R1C4 (2010), en la antología de poesía puertorriqueña PLOMOS (2012) y en Ó: Antología del Colectivo Literario Homoerótica (2012). Además, es autor de los poemarios: Cama onda (2008), Anzuelos y carnadas (2009), en conjunto con el poeta Ángel Antonio Ruiz, y Palo de lluvia (2010).

YAP: ¿Qué te enseñó Cuba gracias a esta visita?

XV: En ese sentido el Encuentro, las lecturas, los paneles y conversatorios en distintos recintos feriales en La Habana, sirvieron, por un lado, para conocer cuánta hambre cubana hay por las letras puertorriqueñas, puesto que no circulan casi o nada desde la década de los ochenta, según distintas fuentes, debido a que nuestras realidades políticas y nuestros respectivos embargos han imposibilitado por mucho el intercambio de contenidos. Por otro lado, y es la razón por lo que fue maravillosa, la experiencia posibilitó una mirada panorámica y desde afuera a la actividad literaria en Puerto Rico que logró compararse y contrastarse con la actual realidad literaria latinoamericana traída a remolque por los jóvenes escritores en el Encuentro.

YAP: ¿Lograste abordar el tema editorial, en específico el de la edición alternativa?

XV: Un dato interesante, es que el hilo conductor para hablar y repensar acerca de la unidad latinoamericana actual en ámbitos literarios fuese el tema de las editoriales alternativas. Ello partiendo de una reflexión sobre libro hoy como un hecho social, y de la conclusión de que la mayoría de las más recientes escrituras y publicaciones mucho han tenido que ver con las coyunturas políticas, económicas y sociales experimentadas en nuestros países en la década pasada y en la actual, más que en las décadas anteriores. Esto no sólo ha marcado a las nuevas publicaciones en términos temáticos y estéticos, sino que también ha transformado su agenciamiento, medios, materiales y formas de producción. Incluso ha transformado de a poco el mercado y sus cadenas de distribución y circulación, puesto que cada vez los nuevos escritores apuestan más por proyectos alternativos que a las dinámicas y lógicas del mercado editorial actual, controlado por las grandes editoriales, enfocadas en hacer dinero con temas de demanda. Así, el encuentro reunió por vez primera a un grueso de escritores, que son también editores y gestores de revistas, cartoneras y editoriales, que no habían tenido la oportunidad de coincidir, mirarse, presentar sus proyectos e iniciativas individuales o colectivas, para reflexionar acerca de ellos en conjunto y desde una misma línea.

YAP: ¿Qué fue lo más significativo de este viaje?

XV: Definitivamente, y volviendo a lo anterior, lo más significativo fue el encuentro. Pero doblemente, no sólo el 3er Encuentro de Jóvenes Escritores de America Latina y El Caribe, llevado a cabo en el Salón Federico García Lorca del Centro Cultural Dulce María Loinaz, en el Vedado. Sino también el encuentro en sí, el junte, el cara a cara, los debates, exposiciones y conversatorios con colegas latinoamericanos y el público cubano acerca de las nuevas propuestas literarias en nuestros países de origen; ese poner sobre la mesa en conjunto experiencias y preocupaciones diversas sobre la escritura hoy, la literatura hoy, el libro hoy, la publicación hoy, el mercado editorial hoy, acerca de ser escritor hoy. Eso, y a la vez salir a las calles, más allá de la cargada agenda de la feria y descubrir con asombro los efectos de la Feria en las calles.

YAP: Cuéntanos de ese jolgorio para celebrar la vida del libro.

xavier valcarcel 002XV:  La Feria Internacional del Libro de Cuba, aunque complementa sus actividades en centros culturales, galerías y otros espacios alrededor de La Habana, tiene como cede principal en sus primeras dos semanas la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, un complejo militar amurallado situado en la entrada de la bahía de la ciudad, que en dimensiones es mucho mayor que nuestro Castillo San Felipe del Morro. El mismo, que de por sí es una atracción turística y recreativa por excelencia para extranjeros y cubanos, contiene cantidad de espacios que durante la Feria son transformados en pabellones de todas partes del mundo donde se premian, presentan y venden muchísimos libros, lo que anualmente atrae a miles y miles de personas, en su mayoría cubanos, quienes llegan movidos por un aparataje estatal que ha logrado fomentar y educar masivamente acerca del valor de la literatura, del escritor y el libro. La estrategia es que ciertamente la Feria es un evento recreativo para toda la familia, con trasportación gratuita (decenas de autobuses saliendo en dirección a La Cabaña desde en frente del Capitolio Nacional uno tras otro), areas de comida y bebida, inflables, artesanías, paseos a caballo entre otras cosas. Fuera de allí, fue también significativo caminar y caminar y montarme en guaguas, en almendrones, y entrar a paladares, sentarme en el malecón y en los parques y ver siempre gente leyendo, o con sus libros en la mano o bajo el brazo, a los niños con sus libros de cuentos, a los viejos con los ejemplares nuevos de los libros viejos de Martí. Eso, mientras como puertorriqueño, luchaba internamente con la realidad ante los ojos, que no es para nada la idea que se tiene, o le enseñan o le dicen a uno en los periódicos o en las noticias sobre Cuba. Y es cierto que Cuba no es sólo la Habana, no estoy generalizando, pero en mi viaje anterior, estando en Camaguey, en Santa Clara, en Santiago, sentí lo mismo entre las calles. Duele ser una de las dos alas de un pájaro, y desconocer tanto la otra ala. Pero es maravilloso estar allá, y que la realidad, a ojos abiertos, te dé una lección transformadora para el regreso.

YAP: ¿Con cuáles escritores cubanos compartiste?

Yolanda Arroyo Pizarro novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Autora de los libros de cuentos, Ojos de Luna (2007) y Origami de letras (2004) y de la novela Premio PEN Club 2006, Los documentados (2005) e Historias para morderte los labios (Editorial Pasadizo 2009). Fue elegida como una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá. Ha escrito para los periódicos El Nuevo Día, El Vocero de Puerto Rico, Claridad y La Expresión. Su último libros de cuentos es Avalancha (Enero 2011).

XV:  En esta ocasión me quedé con Legna Rodríguez (Camaguey, 1984). Con una decena de libros publicados y apariciones en múltiples antologías, esta poeta ganó el Premio Iberoamericano Julio Cortazar en 2011 y recién, en la Feria, recibió el Premio Calendario 2012 por el poemario Chupar la piedra. También, me la pasé con la poeta Jamila Medina (Holguín, 1981), galardonada en la Feria con el Premio Alejo Carpentier de Ensayo 2012 por su obra Diseminaciones de Calvert Casey, y con la también poeta Yanelyz Encinosa (La Habana, 1983), autora del poemario Del diario de Eva y otras prehistorias, quien además ha fungido como Coordinadora del Encuentro en sus tres ediciones. Vale la pena señalar que este año el Encuentro de Jóvenes Escritores de América Latina y El Caribe, de cuatro días de duración, reunió a sobre medio centenar de escritores locales e internacionales. En ese sentido, junto a ellas y en el Encuentro conocí a buenísimos escritores jóvenes cubanos, con obra publicada, pertenecientes a círculos y talleres de creación literaria, a gestores y editores de revistas literarias. Entre ellos el poeta santiaguero Oscar Cruz (coeditor de la Revista La Noria junto al tambien poeta José Ramón Sánchez), Javier L. Mora, Yunier Riquenes, Yanier H. Palau, Elaine Vilar, Ahmel Echavarría y Osmany Echevarría, entre otros. Además tuve el gusto de visitar a la gran Reina María Rodríguez, compartir con ella, escucharla leer en la sala de su casa en Centro Habana. Igual, tuve el gusto de conocer al poeta Roberto Manzano y presenciar un homenaje a su obra y en conmemoración de los 40 años de su poema Canto a la sabana. Compartí igual con la poeta Soleida Ríos, reconocida por su larga trayectoria como promotora y conductora de espacios literarios, y que además acaba de ganar el merecidísimo Premio Nicolás Guillén que otorga la editorial Letras Cubanas por su poemario Estrías. También conocí para siempre al crítico de teatro, poeta y ensayista santaclareño Norge Espinosa. A ellos se suma una lista de nuevos, ya queridísimos, amigos de distintas partes de latinoamérica con quienes compartí mesas, lecturas, discusiones, croquetas, pizzas de jamón, Bucanero y Habana Club con Cola. Entre ellos, Yaxkin Melchy (México), Andrés Marquez (México), Siomara España (Ecuador) y Lucía Arroyo Chinchilla (Costa Rica). Agradezco el encuentro sobre todo por la complicidad nacida en él.

Entrevista a Xavier Válcarcel realizada y enviada a Aurora Boreal® por la escritora Yolanda Arroyo. Publicado en Aurora Boreal® con autorización de Yolanda Arroyo y Xavier Vácarcel. Foto Xavier Válcarcel © Xavier Válcarcel. Foto Yolanda Arroyo © Yolanda Arroyo. Foto Yolanda Arroyo y Xavier Válcarcel tomada de http://narrativadeyolanda.blogspot.dk/2007_04_01_archive.html

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