Estar en el camino

Entrevista a Lucía Charún-Illescas

Con su novela, Malambo, la autora peruana ha lanzado una mirada histórica y novelada sobre uno de los capítulos más controversiales de las Américas: la esclavitud

En esta ocasión conversamos con la literata peruana, publicista, investigadora de la Cultura Afroperuana. Es organizadora de eventos relacionados con la diáspora afrolatinoamericana en Alemania, dicta conferencias en universidades e instituciones académicas de Italia, España, Alemania, Estados Unidos de América, Suramérica. Su novela Malambo, publicada en español y traducida al inglés e italiano, es material de estudio académico y alta crítica literaria. Es la primera escritora afrodescendiente en el Perú y recientemente mediante Resolución del Ministerial ha sido nombrada: "Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana."


1. Vives desde hace muchos años en el extranjero. Como tu novela lo muestra has escuchado el rumor del Río Hablador, el Rimac. ¿Cómo nació tu novela? ¿Pudo haber sido escrita en Perú?


Malambo, una novela escrita desde mi mundo afroperuano, es la lectura que siempre busqué y al no encontrarla la escribí yo misma. Nació después de muchos años de investigar la historia colonial, el tráfico esclavista, la presencia afro en Lima y sus aportes a la cultura nacional. ¿Pudo haber sido escrita en el Perú? No sé. Presumo que si y que quizás no. Así como tanto árbol a veces no permite ver el bosque, a mí personalmente, quizás tanto ruido me pudo haber impedido oír los rumores del Río Hablador.

2. Tomasón representa el espíritu cimarrón, de libertad, pues la tomó sin esperar que le compraran la libertad o lo declararan libre. ¿Un mensaje a los afrodescendientes de hoy en el continente?

No. Es cierto que Tomasón abandona la Ciudad de los Reyes, cruza el puente de piedra y se dirige a Malambo a convertirse en el "pintor griot" de la comunidad afro, pero esta situación ocurre cuando él ya se siente "con el alma en la boca" y poco tiempo después muere. La comunidad afrodescendiente latinoamericana aunque discriminada e invisibilizada, esta muy viva y coleando. Trabaja en la elaboración de programas de educación, en políticas contra al racismo, de inclusión, empoderamiento, formación de líderes, etc. pero quinientos años de opresión no desaparecen en un día.

 

3. Altagracia, que es una esclava del traficante De Piedra, me parece personificar la estoica resistencia de esta mujer que, a pesar de su brazo, no duda ni por un instante de tener a su hijo, ¿cómo ves a esta figura?

Altagracia representa la triple estigmatización: negra, esclava y mujer. La triple explotación: juguete sexual, fuerza de trabajo y hembra paridora. En esta terrible situación, le cedo el deseo de convertir su forzada maternidad en un hijo "solamente suyo" como ella reclama que lo es.

 

4. Si pudiéramos hablar de Memoria Histórica, ¿crees que en Lima o en Perú hay alguna conexión con ese espacio, Malambo, lugar donde vivían los negros?

Malambo, como espacio físico desapareció. Es una calle cualquiera en el distrito del Rímac y el terco olvido oficial le borró el sitial de galpón de esclavos. Lo prefiere recordar como el barrio de los alegres negros criollos, como cuna de la jarana, de la marinera limeña y el vals con guitarra y cajón. Cierto en la época republicana y lo otro es olvidanza selectiva. Pero, con mi novela de pronto grupos musicales, danzarios, asociaciones culturales han retomado el nombre.

 

malambo5. Has estado en África. ¿Cuál es la lectura de una afro-peruana de este continente y su relación histórica con las Américas?

En mi última visita comprobé una vez más que en conversaciones sobre la diáspora y el panafricanismo, todavía se evita rozar la trata esclavista y la complicidad de los gobernantes africanos con los europeos en el comercio triangular. Por ejemplo, en Ghana, en los African Studies, se soslaya esta época y la memoria oral ha trasmitido que los esclavos eran embarcados a América durante la noches, por lo tanto, se desconocía la magnitud de este holocausto. A pesar de estos desencuentros (que también conozco con otras étnias, latitudes y que también me afectan pero más tangencialmente), me conmueve pisar el suelo de antaño, reconocer un rostro que pudo ser el mío, apretar las manos tal vez de quizás un pariente lejano y redescubrir raíces comunes aunque tengamos que hacerlo en idioma ajeno. A la vez tengo conciencia que las políticas coloniales del virreinato peruano (extirpación de idolatrías, presencia de la Santa Inquisición en Lima, etc.), a diferencia de Brasil, Cuba, Haití, islas antillanas, Nueva Orleans, por mencionar algunas comunidades de afrodescendientes, me imposibilitó continuar con antiguas rutas de sapiencias, lenguas, ritos, dioses. Pero, en cada viaje a África me alegra estar nuevamente en el camino.

 

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Luis Pulido Ritter
Es doctor en Sociología y Filosofía por la Universidad Libre de Berlín. Ha escrito Matamoscas (poesía 1997), Recuerdo Panamá (novela 1998; 2005), Sueño Americano (novela 1999), ¿De qué mundo vienes? (novela 2010). Actualmente vive en Berlín. Escribe para el periódico La Estrella de Panamá.
 

 

Entrevista enviada a Aurora Boreal® por cortesía del escritor Luis Pulido Ritter. Publicado en Aurora Boreal® con autorización de Luis Pulido Ritter. Foto de Luis Pulido©Christian Olguín. Foto Lucía Charún-Illescas © Lucía Charún-Illescas. Entrevista para Aurora Boreal® y La Estrella de Panamá.

 

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