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Puro Cuento

Coloquio

jesus callejas 001He buscado a dios, aunque la Venus de Willendorf prefiera admirar su ingente, desplazante peso en el finito espacio, divergencia de pechos atolones o ritual canibalismo, poder de cintura que orbita estrellándonos contra matriz de fósiles para así deformar nuestros rasgos o humanoide credo. Cabeza trasplantada por gravitaciones y geografía de pies lamidos por barro infatigable, piernas de cónico aquelarre a las que me aferro temiendo borrachera peregrina. La astral Venus de Willemberg, templo de raíces burocráticas y serpientes apócrifas afiliadas a la horda, es madre que se niega horrorizando, pero nunca falla al decretar atributos: bestia protegida contra obstinada especie de humanos ademanes. La Venus exige rupestre alegoría o lenguas autopistas que se enredan en sí mismas y tierra sangre torrenciada sobre sílex. Gusta complacida, y complacida debe ser, de bisontes verdes en busca sureña de Matisse; gusta de aviones que no levantan vuelo por considerarse reptiles de fija astronomía cuyo deber se debe sólo a estrellas sempiternas, refractarias. Gusta la Venus de regir pigmentos pisoteando la belleza e impasible mata para reconstruir su carne pedernal.

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El protectorado germano-japonés

antonio moreno 258Para mi padre, Jacobo Moreno (q.e.p.d.)

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Un grupo de eminentes abogados juarenses, simpatizantes de Hitler, redactó en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, la primera carta separatista que se tenga memoria. El objetivo nunca pareció́ descabellado para las mentes de estos abogados de buenas familias, padres intachables, incorruptibles como profesionistas y ciudadanos.

La carta es un exhorto, una súplica lastimera. Ningún lector sensato podría pasar del exordio. Cuando menos, le daría un poco de vergüenza ajena. El grupo sesionó en el Casino de Ciudad Juárez el 20 de abril, a las 11:00 de la noche, fecha del cumpleaños 51 del Führer. La redactaron en dos idiomas, con igual contenido: en alemán y en japonés. Una compañía de mensajería que prestaba servicios a los países del eje desde la capital de México, se encargó de la entrega de las valiosas cartas.

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La ingeniosa muerte de Malena

walter lingan 251Para Luisa Pérez

 

A Silvia le hablaba de Malena. Es linda, muy linda, le decía. Casi a diario soñaba con ella. Sentado a su lado en el piso recién alquilado, peinando sus cabellos aún mojados, arreglando las uñas de sus manos y sus pies, colocando flores en un jarrón en la mesa de centro de la inmensa sala, tomando el té con los amigos que venían a visitarnos casi todas las tardes, contestando el teléfono para postergar citas o reuniones, yendo de paseo por el centro de la ciudad, luciendo un vestido nuevo y con el maquillaje resaltando sus facciones más bellas. Silvia escuchaba con cierto malestar el relato de mis sueños. Con rabia nada oculta cerraba el periódico que leía y se iba al dormitorio. Sentada frente al tocador se alisaba el cabello y se contemplaba desde uno y otro ángulo. Al volver, sosegada, mucho más tranquila, me preguntaba, una y mil veces, si aún la encontraba bella, que si aún era feliz con ella, que si aún ella sigue siendo mi princesa. Eso ni lo dudes, Silvina, te amo con locura mi princesita hispanoincaica, le contestaba. En silencio la admiraba, sentía cómo la amaba, claro, y me prometía amarla siempre, siempre. Entonces ella, suspirando profundamente, soñaba con ser Malena.

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La experiencia de Fernández

diego nieto 250Where one sees nothing else,
hears nothing else,
understands nothing else,
that is the Infinite.
Khandogya, part 4, 24th Khanda

 

Hacía años que Fernández, ingeniero y funcionario de obras públicas, sospechaba que el tedio regulaba su vida. Con puntualidad, se levantaba, ya sin siquiera mirar a Marta, y, después de un café de pie y del ascensor que terminaba de despertarlo con las sacudidas en la cuarta planta, salía al tempranero ajetreo de la calle, que ya no advertía, porque él mismo era parte de ese ajetreo. Al cabo de veintinueve pasos exactos, diariamente contados en el transcurso de quince años que habían pasado con la velocidad del relámpago, llegaba a la esquina, cruzaba en diagonal hacia la izquierda y en diagonal seguía a través del parque. Su vida era fiel al “de casa a la oficina, de la oficina a casa”.

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El ilusionista

vania vargas 250Mi papá siempre repetía que yo era una persona especial. Lo decía con un énfasis muy parecido a la rabia. La palabra “es-pe-cial” salía de su boca como si la escupiera. Se le abrían extrañamente los ojos, como cuando me quería golpear. Pero él siempre lanzaba esa mirada contra todo, nunca lo tomé personal. Con el tiempo me fui dando cuenta de que, de hecho, sí era una persona especial. Fui descubriendo mis poderes. Cuando mi mamá se encerraba durante horas en la cocina para preparar el atol de elote que tanto le gustaba a mi papá, me gritaba que no entrara, porque si lo miraba, se le iba a cortar. Y cuando me mandaban a traer tortillas, escuchaba desde el fondo del cuarto oscuro, junto con el crepitar de la madera, la voz de doña Rosa que gritaba que me quitara de la puerta, que el fuego se le iba a apagar. Fue allí, con doña Rosa, donde conocí a Elena. Ella tenía el poder de cortar el huevo batido y escuchar mensajes de Dios. Cuando resultó embarazada, Dios le dijo que nos teníamos que casar. Pero seguramente se equivocó. La navidad del año en que nació nuestro segundo hijo la oí gritar que había logrado destruir su vida, que había logrado destruir nuestra familia, entonces supe que mis poderes estaban fuera de control. A gritos pidió que desapareciera, pero ella no tenía ese poder. Por lo menos no hasta unos días después cuando quien desapareció fue ella, junto a mis hijos y el poco dinero que teníamos. Desde entonces, me he sentado durante horas en medio del cuarto, ya vacío de ellos, y me he esforzado para hacerlos aparecer. Hoy, finalmente, los vi entrar. Llenaron todo de nuevo con sus voces y sus ruidos pequeños. Y seguramente se habrían quedado si hubiera mantenido los ojos cerrados. Estoy llegando a creer que, después de todo, mi padre nunca tuvo razón.

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Los amigos invisibles - próxima publicación

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